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miércoles, 7 de febrero de 2018

Empanada venezolana

Su preparación es muy sencilla y se basa en un envoltorio o pastel delgado y crujiente elaborado a partir de masa de harina de maíz precocida con agua, sal, un puntito de azúcar o papelón y un poquito de onoto para darle color; relleno de cualquier ingrediente que nos guste o que tengamos a mano, y esto va desde queso blanco llanero rallado, caraotas negras, carne mechada o carne molida, pollo desmechado, o cazón; el cual es finalmente freído en aceite.

Ingredientes:

  • 2 tazas de harina de maíz precocida
  • 2½ tazas de agua tibia
  • sal a tu gusto
  • 1 cucharadita de azúcar o de papelón (panela)
  • 1 cucharadita de onoto (si no tienes onoto, utiliza cúrcuma)
  • 1 litro de aceite de maíz, de canola o el que tengas a mano para freír (que no sea aceite de oliva)
  • el relleno queda a tu elección (nosotros preparamos unas de queso blanco y otras de queso gouda)
  • 1 bolsa de plástico para alimentos

Preparacion:

  1. En una ollita calienta ¼ de taza de aceite. Cuando esté caliente, pero no hirviendo, agrega las semillas de onoto. Deja cocinar un rato a fuego muy lento hasta que las semillas de onoto suelten su color y obtengas una grasa traslúcida de color rojo intenso brillante. Pasa el aceite por un colador para extraer el onoto.
    Si no tienes onoto, no importa, utiliza un poquito de cúrcuma en la masa. Este condimento también te ayudará a darle un color muy bonito a la masa.
  2. En un recipiente coloca el agua tibia, la sal, el azúcar o papelón y el aceite onotado.
  3. Agrega la harina de maíz precocida poco a poco y moviendo constantemente para que no se formen grumos.
  4. Comienza a amasar de manera enérgica y sin pausa. Es posible que la harina absorba todo el líquido; si es necesario, agrega un poquito más de agua y sigue amasando.
    La consistencia de la masa debe ser densa, brillante, se formará una bola compacta y suave que no se pegará en las manos, ni en las paredes del recipiente y cuando hundas un dedo en ella, quedará un hueco.
  5. Deja reposar la masa unos tres minutos antes de empezar a preparar las empanadas.
  6. Mientras pasa el tiempo, prepara lo que le vayas a meter dentro a las empanadas.
  7. Utiliza una bolsa de plástico para congelar alimentos. Corta dos bordes para que te quede una sola lámina plana.
  8. Pincela la bolsa con un poquito de aceite para que la masa no se te quede pegada.
  9. Amasa la masa una vez más para que esté bien suave.
  10. Luego, divide la masa en bolas un poco más grandes que una pelota de golf o de un huevo grande.
  11. Coloca una bola encima de la lámina de plástico y comienza a aplastar con tus dedos hasta que obtengas una rueda de aprox. 1/2 cm de grosor. (Si la masa se te queda pegada en los dedos, humedécetelos con un poquito de agua y sigue aplastando la masa).
  12. Coloca en el centro de la masa el relleno que hayas elegido; sea carne molida, carne mechada, queso blanco o amarillo, caraotas refritas, etc.
  13. Ahora levanta uno de los lados de la bolsa junto con la masa y haces una media-luna de la rueda de masa.
  14. Con la ayuda de un recipiente pequeño de aprox. 10 cm. de diámetro, incrustas la mitad del recipiente en la masa de manera que selles la masa, te queden los bordes lisos y elimines el exceso de masa.
  15. Retira el plástico, la masa que te haya sobrado y vas colocando las empanadas ordenadamente en una bandeja.
    Sigues haciendo lo mismo hasta que se te acabe la masa o hasta que tengas el número de empanadas que quieras hacer.
  16. Calienta el aceite de maíz, girasol o de canola en una olla grande y honda. Espera a que esté bien caliente para comenzar a freír las empanadas. Para probar si está bien caliente, hunde en el centro del aceite el mango de una cuchara de madera. Si se hacen burbujitas, es que está listo para freír.
  17. Freír. No metas demasiadas empanadas de una sola vez, ya que la temperatura del aceite baja y la empanada absorbe la grasa.


martes, 6 de febrero de 2018

Bolitas de coco sabor algarroba y menta y sabor naranja

Ingredientes:
Bolitas de algarroba y menta

  • 350 gramos de coco ecológico rallado
  • 5 cucharadas soperas de aceite de coco virgen ecológico (deshechas al baño maría)
  • 2 cucharadas soperas de azúcar de coco
  • 1 cucharada sopera de harina de algarroba
  • Unas gotitas de extracto natural de menta
  • 1 pizca de sal marina sin refinar

Bolitas de naranja

  • 350 gramos de coco ecológico rallado
  • 5 cucharadas soperas de aceite de coco virgen ecológico (deshechas al baño maría)
  • 2 cucharadas soperas de azúcar de coco
  • 1 cucharada sopera de corteza de naranja rallada
  • 1 pizca de sal marina sin refinar

Procedimiento:
Rallar el Coco
  1. Añadir 1/2 parte del coco rallado en una procesadora de comida y batir hasta que se forme una pasta (normalmente se tarda unos 5 minutos). 
Armarlas bolitas
  1. Añadir 1/4 de coco rallado y el resto de ingredientes según cada variante (la de algarroba y menta o la de naranja). 
  2. Batir (unos 30 segundos) hasta que esté bien combinado.
  3. Usando una cuchara de bolas de helado o bien las manos, hacer bolitas, rebozándolas en el resto de coco rallado y refrigerar para que el aceite de coco coja consistencia.


Azucar de Coco

El azúcar de coco es un producto derivado de extraer la sabia de la flor del coco y calentarla para que se evapore la mayor parte del agua. Este procedimiento consigue que se retengan parte de los nutrientes de la flor y se obtiene un endulzante que puede tener una textura cristalina similar a la del azúcar moreno, con un ligero color y aroma tostado

La gran diferencia entre el azúcar de coco y el azúcar blanco de mesa es que este último no contiene ningún tipo de nutriente, son calorías vacías. En cambio, el azúcar de coco contiene más nutrientes que otros endulzantes considerados “saludables” como el jarabe de agave, el azúcar integral o incluso la miel.

El proceso de elaboración del azúcar de coco integral asegura que se mantengan algunos de los nutrientes de la planta. De hecho, de acuerdo con un estudio realizado por el Departamento de agricultura de Filipinas (un país gran productor de coco y productos derivados del coco), el azúcar de coco contiene minerales como el hierro, el zinc, el calcio y el potasio.

El azúcar de coco también contiene algunos ácidos grasos de cadena corta, polifenoles y antioxidantes que aportan beneficios a nuestra salud. Incluso contiene pequeñas cantidades de aminoácidos como el ácido glutámico, un aminoácido precursor de la glutamina que las células intestinales pueden utilizar como fuente de energía.

Finalmente, tiene cantidades modestas de un tipo de fibra, llamada inulina, que puede tener efecto prebiótico, alimentar la microbiota intestinal y además nos puede ayudar a regular los niveles de azúcar en sangre (el efecto de la inulina se ha comprobado con diabéticos. A continuación profundizamos sobre el efecto del azúcar de coco en la glicemia.

El azúcar de coco aumenta los niveles de azúcar en sangre mucho menos que el azúcar blanco de mesa o que otros endulzantes como la miel. La razón es precisamente su contenido en fibra (la inulina que comentábamos antes) y su contenido en fructosa. Para los que quieran ver el detalle de los tipos de azúcares que lo componen puede hacerlo en este artículo. Aproximadamente contiene un 71 % de sacarosa (que es una combinación de glucosa y fructosa), un 3 % de glucosa sola y un 3 % de fructosa sola. Agua, nutrientes, inulina y antioxidantes constituyen el resto de componentes.

Y para los que os guste comparar números, os hablaremos del índice glicémico. Sirve para medir la rapidez con la que un alimento hace aumentar los niveles de azúcar en sangre. El tipo de azúcar que lo tiene más elevado es la glucosa, ya que tiene un valor de 100. Un índice glicémico bajo es aquel que se encuentra por debajo de 55. Así, el índice glicémico del azúcar de coco es de 35, de acuerdo con dos estudios realizados con pacientes donde se comparaba el aumento del azúcar en sangre después de consumir azúcar de mesa o un azúcar derivado del coco (D-Xilosa http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC3259296) y por tanto se puede decir que tiene un índice glicémico bajo.

Según otros estudios referenciados por los investigadores del azúcar de coco del gobierno de Filipinas, los alimentos que tienen un índice glicémico bajo contribuyen a reducir los niveles de glucosa en sangre después de comer. De esta manera se mejora la respuesta de la insulina (la hormona secretada por el páncreas que regula los niveles de azúcar) y esto provoca una mejor regulación tanto de los azúcares como de las grasas en la sangre.

En cambio, otros edulcorantes de uso habitual tienen un índice glicémico más elevado. Por ejemplo, el azúcar de mesa lo tiene situado en 68 y la media de las diferentes mieles es de 55. En general, se desaconsejan los alimentos que aumentan mucho la glucemia porque a la larga pueden provocar problemas de diabetes, sobrepeso, etc. Y a la corta alteran el sistema hormonal e inmunitario.

Aunque el azúcar de coco contenga cantidades discretas de nutrientes que nos ayudarán a metabolizarlo mejor y que su índice glicémico sea menor que el de otros edulcorantes, no conviene abusar de su consumo, porque nos aporta el mismo número de calorías que el azúcar de mesa (unas 20 KCal). Por lo tanto, recomendamos su consumo con moderación, incorporándolo en cantidades discretas a los postres que deseamos.

Porque aunque el azúcar de coco tenga un índice glicémico bajo hay dos factores a tener en cuenta, el primero es la cantidad ingerida: si comemos demasiado, a la larga acabaremos consumiendo mucho azúcar (lo que se llama carga glicémica). Y el segundo, el otro tipo de azúcar presente: la fructosa, que debe ser transformada en grasa por el hígado y, si se consume en exceso, a la larga también puede conllevar problemas de aumento de triglicéridos, hipertensión, hígado graso…

Por lo tanto, siempre aconsejamos moderación, con cualquier tipo de endulzante, incluido el azúcar de coco. Aun así, resulta un buen sustituto del azúcar en las recetas de postres para los días especiales.

Obtención del Azucar de Coco, minuto 3:30

Buñuelos de Hojas de remolacha (sin huevos y secos al sol)

Buñuelos al sol por Valeria Senudo
Ingredientes:

  • Hojas y sus tallos también, de 5 Remolachas
  • 1 tomate redondo
  • 2 puñados de pasas de uva
  • Sal de roca 
  • condimentos (ajo seco, albahaca seca, pimenton, cayena, comini, curcuma, semillas de mostaza molidas)
  • 1/2 taza de semillas de girasol (activadas y molidas)
  • 1/2 taza de semillas de lino dorado molido

Procedimiento:

  1. Procesar los ingredientes,amenos las semillas de girasol y lino, dejando algunos pedacitos reconocibles, para dar algo de textura, pero si se desea procesar fino.
  2. En un bol aparte mezclo los ingredientes procesados con 1/2 taza de semillas de girasol, previamente activadas y molidas y 1/2 taza de semillas de lino dorado molido
  3. Mezclar bien
  4. Con la ayuda de una cuchara sopera moldear unos buñuelos y los distribuir sobre una lata.
  5. Si se cocina al horno, no usar fuego medio y mantenerlos hasta que por esten secos por fuera y humedos por dentro .
    Si se desea llevar al sol, dejarlos en un plato a solear por unas horas hasta obtener que sequen por fuera.
    La idea es que por dentro queden humedos.



Bebidas naturales con 4 ingredientes básicos y 6 aleatorios.

Ingredientes:
(4 ingredientes básicos)
  • 1 Pera, 
  • 4 hojas de Kale, 
  • 2 pepinos, 
  • 1/2 limón pelado, 
  • 1 vaso de agua filtrada.
(6 aleatorios)
  • Cedrón
  • Peperina
  • Gotas de Cardo Mariano
  • 1/2 vaso de bebida probíotica
  • Stevia
Preparacion:
  • Opcion 1: Procesar todo en licuadora y luego consumir.
  • Opcion 2: Procesar todo en licuadora, filtrar con una tela y luego consumir.
  • Opcion 3: Procesar todo en un extractor de jugos y luego consumir.

lunes, 5 de febrero de 2018

Cocinero

Cocinero, Buenos Aires, fines del siglo XIX.
Archivo General de la Nación Argentina
AGN_DDF/Álbum Aficionados, inventario 214360.

domingo, 4 de febrero de 2018

Blanquear

No es extraño que cuando seguimos una receta, el autor de la misma, nos indique que tenemos blanquear alguno de los ingredientes. Tampoco es extraño que precisamente con esta palabra nos hagamos algún que otro lío y no sepamos si hervirlo, si freírlo o si batirlo, ya que esta es una de las pocas que significa tres cosas distintas.

  • Si la receta que es de agua y hervido debemos saber que blanquear es someter alimentos crudos, durante un tiempo que variable a cocción en agua hirviendo ya sea natural, salada o avinagrada. Una vez hecho esto los artículos son enfriados y/o escurridos para ser sometidos más tarde a la cocción definitiva.

Este se suele hacer por varios motivos, para endurecer el producto, para eliminar un exceso de sal, para quitar rigidez, facilitar pelado o que disminuya volumen.
Algunas veces el ingrediente blanqueado es sumergido en agua fría, como se hace con las patatas antes de rehogarlas, con el arroz para eliminar almidón o facilitar una cocción posterior o con la carne y huesos salados cuando hay que someterlos a largas cocciones posteriores.
En otras ocasiones se sumergen directamente en agua hirviendo y después simplemente se escurren por ejemplo la col verde o la lechuga para después ser braseadas.
Debemos tener en cuentas que a veces el blanqueado equivale a una cocción completa, esto pasa con las espinacas, judías verdes o guisantes frescos.

  • Cuando la receta que estamos preparando tiene que ver con repostería, bizcochos, galletas, cremas, glasas o cosas por el estilo y la receta nos diga blanquear, lo que en realidad nos está diciendo es que debemos mezclar las yemas de los huevos con el azúcar glasé y batirlas enérgicamente, hasta que aumente de volumen y se quede espumosa y de color claro.
  • El tercer blanqueo es el que se hace con las patatas chips o las patatas paja, por ejemplo, cuando las sometemos a una primera fritura para que cojan color y una segunda fritura justo en el momento de servirlas, esta vez a temperatura mucho más elevada, para que queden crujientes y doraditas.

Como se puede apreciar blanquear no es lo mismo , igual que no es lo mismo hervir, freír que batir.

viernes, 2 de febrero de 2018

Perlas de la tapioca

Las perlas de tapioca se hacen del almidón que se extrae de la raíz de la mandioca y vienen en diferentes tamaños y colores. Las perlas más pequeñas se utilizan en los postres o en las bebidas tales como el té de burbujas.
En la India también se incorporan en algunos currys de pescado. Los chefs modernos los utilizan cada vez más en platos salados. Prácticamente no tienen sabor, sirven solamente para adquirir una textura especial.
Las perlas de tapioco jamás se ponen en una sartén en agua fría, porque en ese caso se disuelven parcialmente en el agua. Los granos se ponen en agua hirviendo con una pizca de sal y se hierven hasta que estén transparentes. Para los pequeños granos tarda unos 20 minutos, con los granos más grandes puede demorar hasta una hora y media.
Para saber si ya están, no hay otra forma que probarlas. Cuando estén listas se escurren en un colador y luego se mezclan con leche de coco o algo más dulce. También se cocinan las perlas en agua cocida dosificada con azúcar que no se drena y el resultado es un budín del estilo de un arroz con leche. Las perlas crudas se pueden guardar durante mucho tiempo y las hervidas enfriadas se guardan en la heladera durante tres días.
La pasta se hace muy rápido mezclando la harina de tapioca con agua hirviendo, después ya se pueden formar las perlas. La pasta no es tan pegajosa.
Hay que trabajar muy rápido porque la pasta se enfría enseguida y se endurece. Si esto pasa, meter la pasta en el microondas unos segundos para calentarla de nuevo. En cuanto tengan las perlas formadas, tiene que exponerlas al aire libre / al sol / en el horno para secarlas bien.

Ingredientes:
  • 1 vaso de harina de tapioca
  • 1/3 vaso de agua hirviendo
  • 1/3 cucharada pequeña de vainilla
  • 1 cucharada pequeña de azúcar glasé.
Preparacion:
  1. Mezclar la harina de tapioca, vainilla, azúcar glasé en un bowl. Echar el agua hirviendo en el bowl, mezclarlo bien con una cuchara.
  2. Preparar un recipiente plano. Poner por encima un papel de horno para que las bolas no se peguen al plato.
  3. La pasta estará caliente así esperar unos minutos para empezar a manipular la pasta. Formar la pasta en las bolas pequeñas ( diámetro 3/4 cm) con las manos. Ponerlas encima del papel del horno.
  4. Poner las bolas a secar las bolas en un lugar aireado y seco durante 1 noche.
  5. El día siguiente ya se puede emplear las bolas. Hervidlas en el agua, poner 3 vasos de agua por cada vaso de bolas de tapioca. Cocinarlas durante aprox 25 minutos hasta que el exterior de la bola esté transparente y la parte de dentro quede con un punto blanco, escurrir y echar agua fría por encima.
Perlas de Tapioca y platano

Ingredientes:
  • 1 Platano macho
  • 3/4-1 vaso de harina de tapioca
Procedimiento:
  1. Hervir el platano entero (con la piel) durante 15-20 minutos. 
  2. Sacarlo y dejarlo que se enfrie. 
  3. Quitar la piel y sacar el platano, con la ayuda de una cucharada, hacer el puré. 
  4. Mezclar el puré de plátano con la harina de tapioca. 
  5. Mezclar bien. 
  6. Formar las perlas de tapioca con 1cm de diametro. 
  7. Colocar las perlas de tapioca en un plato / una bandeja y dejarlas en un lugar aireado y seco durante 1 noche. 
Cocinar las perlas de tapioca para usarlas:

  1. Al día siguiente ya se pueden emplear las perlas de tapioca. Hervirlas en el agua abundante (aprox 3 vasos de agua) durante aprox 25 minutos hasta que el exterior de la bola esté transparente y la parte de dentro quede con un punto amarillo, escurrir y echar agua fría por encima.

jueves, 1 de febrero de 2018

Pencas de Acelga al escabeche

Ingredientes

  • Pencas de Acelga, cantidad que quieran
  • Sal Marina
  • Vinagre (cualquiera)
  • Agua
  • Ajo
  • Pimienta negra
  • Laurel
  • Perejil fresco
  • Orégano
  • Aceite de oliva
  • Ají molido

Procedimiento

  1. Lavar las pencas, cortarlas del tamaño deseado.
  2. Colocarlas en una olla cubriéndolas con dos partes de agua por una de vinagre, agregar unas hojas de laurel.
  3. Hervirlas hasta que se tornen blandas, unos diez minutos. Retirar, colar y dejar enfriar.
  4. Colocar las pencas junto con los condimentos en un frasco con aceite hasta cubrirlas.
  5. Se conserva tapado y en la heladera, duran bastante.

Maduracion de Frutas: Frutos climatéricos y no climatéricos


La expresión «fruto climatérico» fue acuñada por Kidd y West en 1925 para describir el incremento en la tasa respiratoria que acompaña la maduración de las manzanas.
El concepto de frutos climatéricos y no climatéricos es fundamental en cualquier discusión acerca de los sistemas de cosecha, de la comercialización y de la conservación en postcosecha de los frutos. La categorización de los frutos en «climatéricos» y «no climatéricos» se desarrolló inicialmente sobre la base de la presencia o ausencia de un incremento en la tasa respiratoria durante la maduración, respectivamente. Sin embargo, en la actualidad la presencia o ausencia de un climaterio en los frutos se basa en la evidencia de una producción de etileno autocatalítica, más que en la respiración.
Una de las consecuencias principales de la caracterización es que facilita la visualización de las consecuencias de la cosecha en los frutos. Los frutos climatéricos son capaces de seguir madurando una vez separados de la planta (es decir, cosechados), siempre y cuando hayan alcanzado un nivel de desarrollo caracterizado por el tamaño máximo (madurez fisiológica). En cambio, los frutos no climatéricos solo maduran en la planta, e interrumpen su maduración de forma irreversible una vez separados de ella.
La clasificación de los frutos en climatéricos y no climatéricos también facilita la comprensión de la forma en que mejor se puede conservar los frutos. No conviene conservar ciertos frutos susceptibles a la presencia de etileno junto a frutos climatéricos que producen y liberan etileno al ambiente. El caso más característico es el de los kiwis, extremadamente sensibles a la presencia de etileno, que se ablandan hasta la sobremadurez si se almacenan junto a frutos climatéricos como las manzanas.
Lo mejor para madurar las frutas climatéricas es ponerlas al sol, al aire libre como estaban en el árbol.
La maduración es un fenómeno natural en el envejecimiento de las frutas, y consiste en un proceso de transformación por el que pasan de un color normalmente verde, una textura compacta y un sabor sin desarrollar, a un color amarillento o rojo, una textura más blanda y unos aromas exquisitos desarrollados típicos de cada fruta.
Es recomendable consumir cada fruta en su punto justo de maduración, ni muy verde porque sus azucares no están bien desarrolados y no la digerimos bien, ni pasadas ya que están fermentadas y nos caen mal.
En este proceso de maduración, la fruta respira tomando oxigeno del aire y desprendiendo dioxido de carbono. Los factores que tienen influencia sobre el proceso de maduración de la fruta son la temperatura, ya que al aumentar la temperatura aumenta la respiración y se acelera el proceso de maduración de la fruta y a su vez el bajar la temperatura genera un efecto inverso.
Oxígeno; La fruta consume oxígeno durante su maduración, mientras más alto sea el porcentaje de O2 presente más rápido es el proceso.

  • Anhídrido Carbónico: Al aumentar la concentración de CO2 se retarda el proceso de maduración.
  • Etileno: Durante la maduración de las frutas se desprenden pequeñas cantidades de Etileno, cuya presencia estimula el proceso. No se puede utilizar etileno pura ya que es un gas inflamable al contacto con oxígeno, por lo cual se combina con N2 hasta conseguir una mezcla no inflamable.
  • Humedad: Como consecuencia del proceso respiratorio, el fruto pierde humedad y se deteriora su aspecto. Por ello, se recomienda mantener una humedad del 88-98 %,

Cuanto más dañada está una fruta, más gas etileno produce y, por tanto, hay más riesgo de que provoque daños en otras frutas que estén cerca. Queda afectada así la calidad de la fruta y se reduce su vida útil, ya que se lleva a cabo un envejecimiento prematuro.
El etileno está considerado como la hormona del envejecimiento de las plantas. Es el responsable de los cambios en la textura, el color y otros procesos implicados en la maduración.
Algunas frutas como manzanas, melones, bananas y peras producen etileno cuando empiezan la maduración. En cambio, otras como cerezas o arándanos no fabrican mucho etileno. Si se almacenan junto a otras frutas sensibles al gas, como sandias, estas también se descomponen mas pronto.
Esta especie de hormona vegetal la utilizan las células de la fruta para enviarse señales entre ellas. En un momento determinado, las frutas empiezan a producir etileno y las que se encuentran cerca, cuando lo detectan, también comienzan a madurar. Este efecto se da tanto a temperatura ambiente como en la heladera (aunque en este último caso el proceso es más lento).
Pero no todas las frutas funcionan igual y no en todas sucede este efecto. Por lo que es bueno saber que existen frutas climatéricas y no climatericas.
Las climatericas continúan con el proceso de maduración incluso después de ser recolectadas gracias al etileno. Se trata de manzanas, bananas, melones, aguacates o paltas, damascos, higos, pelones, duraznos, ciruelas, peras,chirimoya, caqui.
Las frutas no climatéricas, en cambio, maduran solo mientras permanecen en la planta y dejan de hacerlo tras la recolección. Por tanto, su vida útil se reduce si se recogen en el punto de madurez máximo, ya que una vez cortados no mejran sus características de sabor, aroma, color. Es el caso de cerezas, uvas, naranjas, mandarina, frutillas, frambuesas, pomelo, pepino o piñas.
En casa, un almacenamiento adecuado es fundamental para asegurar tanto la calidad como la seguridad, la fruta puede guardarse en sitios diferentes, en función del grado de maduración. No es recomendable guardar las verduras de hojas y demás cerca de frutas que contengan etileno, ya que las descompone rápidamente.
El tiempo que se mantienen en buenas condiciones las frutas, oscila entre los dos y siete días, en función de cada una. Las frutillas y las cerezas pueden conservarse de dos a tres días; bananas, duraznos o peras duran en buenas condiciones hasta cinco días; y el melón, sandias o las naranjas llegan a la semana o mas. La banana no es recomendable guardarla en la heladera porque la cascara adquiere un color marrón, aunque por dentro la fruta esta perfecta. los tomates se conservan a temperatura ambiente.
Compren frutas en cantidad para decorar su casa y dejarlas madurar y que los inviten a comerlas, es la forma de organizarse para consumirlas y no caer en otros alimentos no frescos.
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